Primera Iglesia
Jesús en el Huerto de Getsemaní
Cerca de las diez de la noche, Jesús llega al Huerto de los Olivos. Su alma se llena de una tristeza inmensa al contemplar los sufrimientos que se avecinan y la ingratitud de tantos hombres. Durante horas ora con lágrimas, y su sudor se convierte en gotas de sangre que caen sobre la tierra. Allí llega Judas, quien con un beso lo señala y lo entrega a los que vienen a aprehenderlo. Pero más que la traición de Judas, fue su amor por cada uno de nosotros lo que lo entregó.
Te compadecemos, Señor Jesús, y te damos gracias por cuanto sufriste en la oración del Huerto para nuestra salvación. Nos duele la traición con que fuiste apresado. Te pedimos fortaleza en nuestras pruebas y el don de perseverar en la oración.
Se rezan 3 Padrenuestros
